Google es un cuñao

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Google es un cuñao

Os habéis creído esa mierda del algorítmo mágico de Google, lo del complejísimo engranaje que funciona en base a factores tan secretos como la fórmula de la Coca-cola o la receta de la salsa brava de Casa Margarita.

Detrás del gigante de los buscadores no hay otra cosa que un cuñado, ¿digo un cuñado? ¡Miento!: detrás de Google está el protocuñado, el demiurgo de los parientes políticos, el puto Optimus Prime de los brothers in law de Silicon Valley.

Podría dejarlo aquí y quedarme tan tranquilo, la verdad. No lo haré porque estoy esperando a que se acabe la secadora, así que argumentaré esta tontería.

Voy a tener suerte

A veces no te queda más remedio que preguntarle algo al marido de tu hermana, en esos casos tan jodidos te encuentras incómodo como un esquimal con diarrea. Sabes que lo que tiene que ser un trabajo limpio: entrar y salir. Podrías preparar una concienzuda explicación y escoger cuidadosamente tus palabras para asegurarte la respuesta más precisa, pero sabes que te va a abrumar con muchísima información accesoria así que, lo mejor que puedes hacer, es quedarte con la primera respuesta sea la que sea y no seguir indagando.

Quizá quisiste decir…

Otra puta manía que arrastran los cuñados desde tiempos inveterados, es la de corregir. Puede que me haya equivocado, es cierto, pero a lo mejor quería saber algo acerca de Forlín (jugador de Boca Juniors) y no de Forlán (jugador del Cerezo Osaka).

Además de corregir, hay otra cosa absolutamente cuñadil: tú has dicho Forlín, sabes lo que has dicho y a lo que te referías, pero ¿qué hace Google? Pues te sale con eso de “mostrando resultados para Forlán”. Vamos, que no tiene ni puta idea del otro tema, pero este te lo comes como que se llama Jose Antonio Google.

Acaba las frases por ti (y la caga)

Estás de buen humor y se te ocurre contarle que te quieres comprar una bicicleta que te sirva para correr. El diálogo es el siguiente:

– Quiero comprar…

– ¡Un coche!

– No, no. Quiero comprar…

– ¡Un móvil!

– Eh… no. Quiero comprar…

– ¡UN TÍTULO UNIVERSITARIO!

– ¿…?

Suena ridículo ¿verdad?, una chorrada. Pero nos ha pasado a todos, igual que lo de lavar un pantalón con un Kleenex en un bolsillo. Os dejo una foto, por cierto

 

Google es un cuñado y lo sabes

Siempre te quiere vender algo

Tú le preguntas si sabe preparar Arroz a Banda y lo que hace es intentar colarte siete restaurantes cojonudos que hay aquí al lado, le dices que si sabe cómo va la Black & Decker y el muy cabrón te manda a Leroy Merlín, le preguntas por un hotel en Medina del Campo y te recomienda 14 en toda la provincia de Valladolid (que parece que lleva comisión, o algo)

Le pone dar indicaciones de rutas

No es capaz de decirte una sola forma de ir a un sitio en coche. Por lo general te da, mínimo, tres. A saber: una con peajes que es la más directa, una que es un poco más larga pero te ahorras un dinerito y luego una que es a otro sitio que suena parecido, pero no es.

Otra cosa que hace al indicarte la forma de hacer un viaje es darte información de mierda y hacerse el enterado (“esta ruta no incluye ferry”)

No habla de sexo

Bueno, no habla de sexo por los niños, pero como te descuides te mete un tema ahí al despiste. Además: si se te ocurre mirar las fotos que tiene guardadas, te darás cuenta que una de cada 10 es una mujer desnuda.

Y para cerrar con el tema, pues eso: que te cae muy gordo, pero que el marido de tu otra hermana es un tal Bing que no se entera de nada y encima se dedica a copiar todo lo que hace el listillo de Google.

By | 2014-09-09T15:07:51+00:00 Septiembre 1st, 2014|

2 Comments

  1. Google es un cuñao Septiembre 2, 2014 at 9:38 am - Reply

    […] Google es un cuñao […]

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Bender mola, Mazinger también, pero el resto de los robots... Por favor, mete el codigo para comentar *